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Tertulias Mágicas Canarias

Historia de la Magia

La Magia en el Mundo

La historia de la Magia, evidentemente, es casi tan antigua como la de la propia civilización. Todos hemos oído hablar de los sacerdotes caldeos, egipcios etc. así como lo de convertir bastones en serpientes etc. Pero lo que es probable que les suene a nuevo es que una de las artes mágicas más antiguas, antes que la de las dichosas serpientes y los bastones, fue el de la ventriloquía.

 A los primeros ventrílocuos (no confundir con "ventrículos" que son piezas de anatomía cardiológica), se les consideraba "Mediums" que podían viajar entre el mundo de los vivos y esa otra dimensión donde habitaban los Dioses y los espíritus de los muertos.

 Las primeras noticias de actos mágicos corresponde al pueblo Aricara que en sus fiestas hacían un número especial de captura de un oso, al que decapitaban, le volvían a poner la cabeza pero se equivocaban y la colocaban al revés. El oso caminaba con desconcierto hasta que lo volvían a tirar al suelo, re-decapitar y reimplantar la cabeza de forma correcta. Finalmente sacaban del interior del cuerpo del oso a un tipo bien plantado que era el responsable de todo el follón que se había organizado, porque en otras ocasiones, ya sin cabeza, el oso se levantaba y bailaba al compás de una música adecuada.

 Otros magos producían bolas de nieve frotando piedras entre las manos o hacían salir de sus bocas grandes cantidades de gusanos, o hemorragias de sangre por boca y nariz, pero de tal suerte que la cortaban con solo "tocar" la sangre con una "varita mágica". Luego vemos como lo de la varita es tan antigua, también, como la misma magia.

 Digamos que la Magia se fue desarrollando paralelamente en los pueblos Egipcio y Judío. Los primeros hacían unos trucos. Los segundos (con ayuda de Yavi) los superaban, etc. Por ello es digno de resaltar que en la corte del faraón Keops existía un mago llamado Tettet`, cuyos prodigios fueron tan grandes que no solo le valieron el favor del Farasn, sino que sus hazañas quedaron registradas en un manuscrito llamado Westcar.

 Está claro que un mago más importante (con los respetos -por supuesto- para la Divinidad) fue el propio Moisés (judío y egipcio de adopción). Los egipcios intentaron sin éxito repetir los milagros de Moisés, desde lo de la zarza que ardía sin consumirse, cambiar palos en serpientes, separar las aguas del Mar Rojo etc. Pero no lo consiguieron.

 Pues como resultado de esto, los judíos escribieron un libro llamado Kabbalah, en el cual junto a comentarios profundos sobre Dios también se sentaban las bases de las artes mágicas de entonces: La Astrología y la Adivinación.

 Pero la magia no se reduce a estos dos países, sino que se presenta con gran empuje en otros países como Persia (¿recuerdan las "alfombras voladoras"?: eran persas. El otro día fui a comprar una y el precio iba con ella !por las nubes!). También Babilonia (¿saben que significa Babilonia?: "El país de las puertas del cielo" para unos, y el país de la confusión, para otros (torre de Babel). Pues en el país de las puertas del cielo y de la confusión, según se crea, eran típicos los juegos de manos que hoy nos recordarán mucho al de los "trileros", en plena calle.

 También la India y la China fueron países donde la magia tuvo una gran importancia. Tanto en uno como en otro país los relatos de hechos fantásticos realizados por personas que se autoproclamaban enviados de los dioses, son numerosos. Eran los "Uri Geller" de entonces.

 Pero fue en Grecia, cuna de la civilización moderna, de las artes y las ciencias, donde la magia abandonó ese aspecto místico y pasó a realizarse en un entorno de teatro, de espectáculo. De hecho, de la Grecia clásica se conservan los nombres de Simón y Miteline, que al parecer hacían verdaderas maravillas que atraían grandes cantidades de público.

 Sin embargo fue durante el imperio romano cuando la magia se refina en sus métodos y la elegancia en sus presentaciones. Los magos se convirtieron así en una clase imprescindible en las bacanales que celebraban los nobles patricios en sus mansiones, así como en los palacios donde estaban los emperadores, cortesanas y en ocasiones reyes.

Uno de los juegos mas antiguos se inventó precisamente en esos ambientes: "Los cubiletes mágicos" que en latín se denominaba la "acetabula".

 El ambiente, durante la edad media fue diferente. El incipiente teatro era una mezcla de circo, con saltimbanquis, titiriteros, malabares y otras especies de "gente de mal vivir" que hacía verdaderos efectos de magia para divertimento y asombro de los presentes.

 Pero fueron muchas las veces que tales prodigios fueron acusados de brujería.

 Por eso, y para evitar desagradables consecuencias, en aquella época Gerolano Cardano publicó un libro titulado "De subtilitate" (Sobre las sutilidades) y poco después, con la misma idea, Tomaso Garzoni publicó otro "Serrallo de los estupores del mundo" algo así como "compendio de las cosas que causan asombro en el mundo". En esos libros trataron de dejar patente lo que es la "prestidigitación" (movimiento ágil y rápido de los dedos) que les permitía hacer aquellos efectos increíbles y a mayor rapidez de lo que la vista humana era capaz de percibir; pero que esas artes no tenían que ver para nada con ejercicios diabólicos o invocaciones a poderes ocultos.

 Mientras tanto, en Rusia, en Siberia, aparecían los "Schamanes" y los "Backsas" que ejercían ya ese arte de encantamiento colectivo para entretenimiento de familias enteras durante las largas noches siberianas.

En la actualidad hacen más de fakires introducíendose en sus carnes grandes punzones, ganchos, aplicarse hachones encendidos en la piel, o caminar con los pies desnudos sobre brasas al rojo.

En la India aparecieron los magos haciendo el mítico truco de la cuerda que sube desde un cesto y se pierde en el cielo, entre otros juegos. Pero allí además gozaban de reputación de médicos, o "sanadores". Allí este arte llega a tal perfección que muchos relatos de viajeros coinciden en el calificativo de "milagro" para lo que habían visto.

 Estos -mal llamados- indios, conocían las superchermas de la mesa parlante, ruidos espiritistas, aparición de fieras en jaulas vacías etc. y ello mucho antes de que esos trucos llegasen a Europa.

 En Inglaterra con motivo de una quema de brujas, pusieron en la hoguera a una maga llamada Margaret Simmons, por lo que un tal Reginald Scott que asistió a aquel acto, publicó un libro titulado The disciverie of witchcraft, y en el que se ilustraban algunos principios de la prestidigitación y demostrando que el demonio no tenía nada que ver con aquellos hechos.

 Sin embargo un rey, llamado Jacobo II de Escocia, lleno de supersticiones y aterrorizado por los poderes satánicos, hizo quemar todas las copias del famoso libro que citamos.

 Pero en las cortes medievales de Europa se volvieron a poner de moda los espectáculos mágicos. A partir del siglo XVI se interesaron por ella las personas cultas y como frecuentaban los grandes salones y bailes palaciegos. De entre estos destacaron los magos italianos, especialmente tres de ellos: Andreoletti, Manfretini y Romano.

 En la segunda mitad del siglo XVIII aparece el que probablemente ha sido el mejor de los magos que hayan existido: el conde Giussepe Pinetti Willedal de Merci, al que se atribuye el mérito de haber sido el primero en presentar un espectáculo completo de escenario, dejando boquiabierta a la crem-de-la-crem europea, y cosechando no ya los aplausos, sino las ovaciones de las muchedumbres que acudían a verle.

 Su arte cubrió toda Europa, viajando desde Francia hasta Rusia. Su truco mas famoso, recogido en el Evening News de Londres, fue desafiar la apuesta del Zar, a que no lograría entrar en Palacio, que estaría protegido por una guardia especial. El Zar lo hizo confinar en un Hotel próximo y quedó bajo la custodia de una servicio de guardia especial. Pinetti no solo entró a palacio, sino que llegó hasta las mismas habitaciones reales para pedirle al Zar que le diese el premio prometido.

 Después de sus grandes actuaciones, para despedirse de San Petesburgo anunció que se iría de la Ciudad saliendo POR TODAS LAS PUERTAS SIMULTANEAMENTE. La Ciudad tenía nada menos que 15 salidas. Pues a la hora convenida, testigos apostados en cada una de las puertas, aseguran y juran que vieron como Pinnetti salía por sus respectivas puertas, a la misma hora, saludando a los presentes con una sonrisa y dando la mano a todo el mundo para que le reconocieran con más facilidad.

Estos testimonios están confirmados con las declaraciones de la guardia especial montada al efecto, que dejó registrada en 15 documentos diferentes (uno por cada puerta en la que se había producido el extraño fenómeno).

¿Por qué citamos esto?. Pues porque Pinetti pasó su herencia dos importantes seguidores que fueron los iniciadores de la magia moderna, tal cual la conocemos: Bartolomeo Bosco y Robert-Houdin.

Pero antes de hablar de esta magia moderna, no debemos olvidar otros precursores como el "Capitan Jakobsen" que recorrió Europa los años 1885 y 86 en compañía de un conjunto de hindues. El plato fuerte lo constituía encerrar -a la vista del público- a un Shaman en una caja de madera, con una tela clavada en la puerta de entrada. Los demás shamanen con solemnidad llevaban la caja hasta una pira funeraria donde la ponían, e incendiaban la pira esperando hasta que las llamas acabaran con todo. De pronto, a la espalda de los espectadores alguien comenzaba a cantar canciones fúnebres: era el Schaman que aparecía tranquilamente entre los espectadores y volvía de nuevo a su tienda..

 También eran sorprendentes los efectos producidos por los "Aissauas" o hermanos de la orden de Sidi-Aossa, que afirman que pueden alimentarse, sin peligro, con venenos de sapos, lagartos y escorpiones. Evidentemente la ciencia dice que si hubiesen ingerido tales venenos hubiesen muerto por lo que el tema entra dentro de la magia, los escamoteos, fakes y trucos similares.

 La prueba de la perfección alcanzada por estos schamanes es que en un manuscrito de puño y letra del emperador Jefangfir describe una sesión que le hicieron unos prestidigitadores, a petición suya. Quedó tan impresionado que opinaba que realmente tenían poderes sobrenaturales. Veamos uno de tales efectos:

Trajeron ante el emperador gran número de semillas. El emperador separó las diez que quiso. Las plantaron en su presencia y en unos momentos comenzaron a crecer y germinar dando un delicado tallo del cual salieron ramas hojas, flores y frutos. Los frutos fueron probados por el propio emperador y los encontró deliciosos. Pero lo bueno vino después porque en las ramas comenzaron a aparecer hermosos pájaros de vistosos plumajes y bello cantar. Y en otro par de minutos las hojas fueron tomando el dorado del otoño, cayendo de una en una y dejando las ramas peladas. Las ramas, sin hojas comenzaron a atrofiarse y tanto ellas como el tallo se replegaron reintroduciéndose en la tierra de donde habían salido. Aunque parezca imposible, esto es un truco que fue descrito por el orientalista Mayor Prime, donde las fases del crecimiento se camuflaban pasando unas telas que ocultaban momentáneamente el arbusto y a cada pase aparecía ligeramente mayor, etc.

 El origen de la palabra "mago".- Se encuentra en la antigua Persia. Allí, los primeros cultivadores de estas artes se hicieron llamar "Megh" (pronunciado "mig"), de donde pasó a Roma donde en Latín se convirtió la palabra en "Magus". De Magus vinieron las hispanas palabras "Mago" y "Magia", refieriéndose a esa ciencia-arte que se extendió rápidamente por toda Grecia e Italia, especialmente por los países árabes.

 Habíamos dicho que la magia moderna la iniciaron Bartolomeo Bosco y Robert-Houdin. Pero en honor a la verdad es preciso reconocer que fueron el portugués St.German y el Conde Giuseppe Balsamo Cagliostro los que hicieron que la magia entrase en la edad moderna, abandonando todos los misticismos y quedando en un medio de distracción basado en las cualidades y habilidades de los artistas que lo realizaban. A partir de estos precursores, todos los demás magos que se han presentado a la sociedad, ya lo han hecho como prestidigitadores sin más pretensiones que las de entretener al público con sus juegos de manos y escénicos. Así, en esas filas iniciales, es preciso citar a Pirretti, Compte, Doebler, Bosco, Andersen, Philippo y Robert-Houdin.

 Pero ya que hemos dicho que los dos más importantes que conducen a la historia moderna de la magia son Bosco y Houdin, vamos a ver una pequeña reseña.

  Bartolomeo Bosco, nació en Turmn en 1793 y bajo la bandera francesa tuvo que hacer la campaña de Rusia, cayendo prisionero al llegar a Siberia. Pero sus juegos de magia alegraban y simpatizaron tanto a sus captores que solamente por ellos reconquistó su libertad. En 1814 se retiró de la milicia y se dedicó a dar representaciones mágicas en las principales capitales europeas. Fue el primer mago en construirse sus propios aparatos de ayuda. Básicamente cubiletes de hojalata, cajas de cartón, etc. Su número más famoso lo hizo en la corte de Nápoles. El rey le había invitado para iniciar su sesión a las 20:00 pero llegada esa hora Bosco no había aparecido. Todos estaban nerviosos. Una hora más tarde, a las 21:00 cuando ya nadie le esperaba y todos estaban furiosos, Bosco se presenta sonriendo y haciendo una gran reverencia. Ante tal demostración de osadía el rey le reprochó, irritado, su retraso. Bosco contesta turbado: "Majestad. Me habías citado a las 8 de la tarde y son las 8 en punto de la tarde". Los presentes consultaron sus relojes y todos, sin excepción, marcaban esa hora., en punto. Bosco, en su momento, solo fue emulado por el gran Robert-Houdin.

Sucesor directo de Bosco fue el Profesor Hermann , que se especializó en escamoteos. Llegó a vivir 70 años y murió en Karlsbad a consecuencias de un resfriado. Su mérito es que su triunfo está basado en la metódica observación de las distracciones humanas, y a la agilidad y firmeza de sus manos que con una finura inigualada hacían inverosímiles sus efectos.

 Herman nació el 23 de enero de 1816 en la Polonia ocupada por Rusia. Desde joven se traslada a París donde perfecciona su conocimiento del francés. Llegó hasta la Patagonia argentina, a la cual conocía como su propia ciudad. Y se sentía como en su casa cuando estaba en cualquier punto de España. Desarrolló lo que podíamos decir la "alta magia" y no había casa de príncipe europeo en que no hubiese actuado.

La prestidigitación también alcanzó al mundo de las mujeres. Hoy es algo natural, pero entonces... entonces apareció Eleonora Orlowa. Fue alumna del profesor Becker a quien ayudaba en sus experiencias, apareciendo disfrazada de paje; pero pronto se independizó desempeñando su papel de maga o prestidigitadora con discreción y suerte. A principios de 1880 se despidió de la escena.

En América destacó Miss Annie Eva Fay que se hacía atar de pies y manos e introducía en un cajón que se cerraba posteriormente. Entonces empezaban a sonar diferentes instrumentos musicales. Las maderas del cajón se desclavaban y los instrumentos salían disparados al exterior.

Pero el considerado padre de la magia moderna es Robert-Houdin. Su nombre verdadero era Jean Eugene Robert. Nació en Blois en 1805 y comenzó a trabajar de relojero en el taller de un amigo de su padre, donde aprendió los secretos de los mecanismos de relojería y la mecánica de precisión. Su historia mágica es curiosa. Él no sabía nada de magia hasta que un librero se equivocó y le entregó a él, no a su verdadero destinatario, un lote de libros de magia. Eso cambió el derrotero de su vida.

Robert descubrió el arte de la magia y se leyó todos los libros en una sola noche. Después, con los aparatos del taller, comenzó a elaborarse todos los ingenios mecánicos necesarios.

Durante unas sesiones privadas conoció a una hermosa chica: Cecile Houdin con la que compartió el resto de su vida... y su apellido. A partir de entonces se llamó Robert-Houdin.

En París construyó ingenios mecánicos y autómatas, así como otras curiosidades que llenaron su casa de gente para ver tales aparatos.

Abrió un teatro de casi 200 plazas en el que durante años ofreció espectáculos mágicos de su propia cosecha.

Robert-Houdin revolucionó el arte escénico, que perdió afectación palaciega y tomó el aire teatral actual. Su estilo era de una extrema elegancia, vistiendo de frac ya que en su teatro se reunía lo más selecto de la alta sociedad.

Escribió numerosos libros de magia e inventó muchos juegos que hoy siguen estando en primera fila en el repertorio de muchos magos profesionales.

 Posteriormente y siguiendo el camino trazado por Bosco y Robert-Houdin aparecen en Alemania Hermann, en Inglaterra Maskeline, en Francia De Kolta y en America otra brillante estrella: Harry Houdini. Realmente era un húngaro de nacimiento (Eich Weiss) quién en honor de Robert Houdin tomó, con un ligero cambio su nombre y se hizo llamar Harry Houdini. Su especialidad era el escapismo. Durante más de 20 años los periódicos daban reseñas de sus fugas de diferentes lugares. La más extraordinaria fue en Washington donde fue encerrado y encadenado en la celda más reducida y oscura de una prisión. Agentes del FBI, periodistas, personalidades y políticos esperaban que sucediese algo en la oficina de la dirección de la prisión. Antes de una hora Houdini apareció sonriente en la oficina ante la estupefacción de la policía porque no solo se había escapado, sino que el resto de los prisioneros se habían intercambiado de lugar en las celdas.

 La magia moderna, actual, la conocen ustedes ya mejor que yo. Digamos que a partir de 1935 y hasta 1960 hay una evolución constante en las tendencias. Se mezcla el espectáculo con comedias musicales, números humorísticos etc. Destacan de esta época los Blackstone, Danti, Fu Manchú, Bustelli, Kalanag, y Sorcar. Los números van pasando del teatro al cabaret y al night club. Se han ido perdiendo las grandes magias escénicas, Ahora se mueven pequeños aparatos y se propicia la magia de cerca. La magia visual, las cartas de colores y efectos similares. La TV propicia la magia próxima (close-up) y digamos que es obligatorio citar como mago polivalente al gran David Copperfield. Actor y mago, realmente, que entre sus más espectaculares números cuenta con la desaparición de un avión Jumbo en un aeropuerto, estando el avión rodeado de gente. La desaparición la Estatua de la Libertad, o su vuelo en levitación sobre el gran cañón del Colorado.

A día de hoy, y gracias a magos muy famosos como el ya nombrado Copperfield, nos encontramos con lo que podríamos denominar magia televisiva, de la cual conocerán seguramente a algunos de los magos más sonados de los últimos años como Dynamo y el Mago Pop en España.
Esta magia está sujeta a cierta polémica, sin embargo aunque tiene su lado negativo cabe destacar que la TV es un buen método para conseguir que la gente se vuelva a interesar por la magia.

Por último nombrar que existen muchas organizaciones de magos, (y hasta unos mundiales de magia, los FISM.) Organizaciones que si ha llegado hasta aquí querido lector, sabrá que se encuentra en la web de Tertulias Mágicas Canarias, sociedad para ilusionistas y amantes de este arte situada en Tenerife. Así pues le insto a que nos visite y conozca más sobre nosotros en la correspondiente sección.

Y esta fue, en resumen, la historia de la Magia en el Mundo.